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La ley de atracción, ¿funciona?

2 marzo, 2018
Ley de la atracción

Hablar sobre la ley de atracción no resulta una novedad porque se ha convertido en lenguaje común desde su mediatización. Ahora bien, responder a esta pregunta requiere de introspección individual, sentido común, entender lo que significa el poder de la mente y asumirla como principio universal.

No todos entendemos muy bien los mecanismos detrás de lo que significa manifestar una realidad que esté en sintonía con nuestro pensamiento. Muchos mencionan la suerte, desear algo con intensidad, tener una actitud positiva, patrones de conducta, vibración y otras cosas que trataremos de ver con más claridad.

La ley de atracción como principio universal

Primero debemos entender que el universo está compuesto por diferentes clases de energía que gravitan hacia las cosas. Las personas, al igual que los objetos, poseen un campo magnético capaz de atraer y repeler ciertas fuerzas. Esta vibración energética surge del inconsciente, el cual controla nuestra capacidad de alterar la realidad.

Para ilustrarlo mejor, podemos pensar en un imán que se corresponde con otro para crear esa conexión que es difícil de separar. Todo aquello que surge de nuestro pensamiento subconsciente, tiene una resonancia con el universo circundante, por lo que en función de lo que estemos manifestando, atraemos circunstancias correspondientes.

Un ejemplo sencillo es cuando estamos enfocados en comprar un coche, casa o móvil. Muchos experimentamos que empezamos a ver aquello que queremos en todas partes, cuando caminamos, estamos comiendo o viendo tele. Claro, tan solo desear una cosa no significa necesariamente que la vayamos a obtener.

La ley de atracción, como un poder al que todos tenemos acceso, está fundamentada en la teosofía, la teoría cognitiva y la terapia cognitiva-conductual. Para no complicar más el asunto, tenemos que concentrarnos en el origen de nuestros pensamientos para modificar la realidad. Cuando nuestras ideas y emociones están sincronizadas, todo es posible. Aplicar este principio en el mundo de los negocios, no es algo poco habitual.

¿Qué hace falta para que la ley de atracción funcione?

El desarrollo personal o autoayuda cuentan con mala reputación por diversas circunstancias ligadas al desconocimiento y la desvirtuación. Hacer que este principio funcione para cada quien requiere de algo más que una receta instantánea. Existen innumerables testimonios de gente que tiene éxito poniendo en práctica su método preferido.

Primeramente, la base esencial para su efectividad radica en lo siguiente: intención (sankalpa), enfoque y manifestación. Si bien todos queremos algo, la mayoría de las veces no estamos claros qué deseamos realmente. El cambio personal o material que su busque, debe contar con voluntad, honestidad y sin emociones negativas.

El paso siguiente implica poner tu máxima atención en lo que quieres lograr en función de tus capacidades. Lo humanamente realizable depende de tener la convicción inquebrantable y de actuar en correspondencia a lo que aspiramos. La manifestación ocurrirá en un momento dado, lo cual depende de la  generosidad del universo.

Resulta importante comprender que la ley de atracción consiste en una serie de pasos para lograr un fin determinado. No debe confundirse con el simple deseo o con llenar nuestra cabeza de pensamientos positivos. Mucha gente asume que este concepto no funciona porque no conoce bien los detalles sobre su dinámica.

Como manifestamos al principio, tu mente y corazón deben estar sincronizados para poder alterar tu realidad. Nuestros deseos más profundos provienen del inconsciente, que también representa los patrones mentales y de conducta. Cuando existen conflictos entre lo consciente y subconsciente, no ocurre lo que uno espera.

Por esta razón, tenemos que indagar en las causas que nos impiden manifestar con efectividad. Si guardamos emociones negativas producto de experiencias pasadas, es necesario liberarlas o transformarlas en ideas positivas. Tu mente de por sí es engañosa y tienes el poder de reajustarla para darte la abundancia que mereces.